Voy a plantear una pregunta que se encuentra entre las más controvertidas que he hecho, ¿miras a tus competidores como compañeros o como rivales? ¿has competido contra un amigo?.
Es que prepararse para una competición afecta prácticamente todos los aspectos de la vida de un culturista.
Un competidor dedica innumerables horas a la semana a levantar pesas, hacer ejercicios cardio, preparar la comida y practicar las poses, así como medir todo mientras se prepara, lo que lleva mucho mucho tiempo.
Es muy difícil no dejar que se consuma la vida y, en cierto grado puede afectar negativamente las relaciones, tanto románticas, sociales o familiares.
En cierto grado es muy fácil volverse egocéntrico mientras nos preparamos y simplemente alejamos a los demás… ¿te ha pasado lo mismo?…
Sin embargo, cuando te vas preparando o cuando estás a hora de competir en un mismo hotel incluso que tus “rivales”, tienes que darte cuenta que también son personas, que también tienen un alma y tienen un sentido de la vida como tú, con los mismos problemas y con las mismas inquietudes.